Del 6 al 8 de agosto, se llevó a cabo en la sede de IYF La Paz la Capacitación de Régimen Penitenciario – Educación de la Mentalidad, un encuentro de tres días que reunió a participantes interesados en prepararse para llevar herramientas de educación de la mentalidad y el evangelio a diferentes centros penitenciarios de Bolivia.

La primera jornada comenzó con la presentación de los encargados de cada Centro Penitenciario a nivel nacional. Posteriormente, la enseñanza partió de Romanos 3:23-24, mostrando que el ser humano tiene limitaciones y que, por sí mismo, no puede cambiar su corazón. A través del arrepentimiento y la fe podemos reconocer nuestra condición y recibir la gracia de Dios.


Se utilizó el ejemplo de un injerto de mandarina y naranjo: aunque la planta había sido injertada, desarrolló sus propias raíces para seguir alimentándose. De la misma manera, cuando seguimos dependiendo de nuestros propios pensamientos, no podemos recibir plenamente la dirección de Dios. Por eso, es necesario cortar nuestras propias “raíces” para aprender a escuchar únicamente Su Palabra.



El segundo día continuamos con las capacitaciones y pasamos a las palabras a cargo de nuestro invitado el Lic. Luis Fernando Camacho Rivera Director General de Régimen Penitenciario quien nos brindo unas palabras sobre la importancia del cuidado y la atención de la salud, enfatizó la necesidad de fortalecer los programas de bienestar físico y mental dentro de los recintos carcelarios.

Tuvimos diferentes juegos recreativos destinados a fortalecer el trabajo en equipo. Posteriormente, los estudiantes realizaron sus exposiciones.




También se enseñó que la fe debe ser ejercitada, tomando como base Hebreos 11:1 y Génesis 15:1-11. No basta con conocer la teoría; es necesario practicarla, aun cuando aparezcan dudas, tentaciones o pensamientos que nos hagan retroceder. La vida de fe no siempre es fácil y muchas veces puede doler, pero justamente en esas circunstancias aprendemos a confiar en la promesa de Dios. A través de Apocalipsis 3:20, se recordó que Dios desea entrar en el corazón del ser humano y trabajar en él.



Finalmente, mediante Salmos 107:10-21 y Mateo 5:21-28, se reflexionó sobre cómo Dios utiliza las diferentes circunstancias para llevarnos nuevamente a Su Palabra. El mensaje destacó que la verdadera transformación comienza en el corazón.Para quienes desean ser profesores de educación de la mentalidad, la enseñanza fue clara: la base más importante es la Palabra de Dios; primero debemos recibirla, creerla y vivirla para después poder compartirla con otros.
TESTIMONIOS

Buen día, mi nombre es Luis Fernando Camacho Rivera, soy psicólogo y encargado nacional de Salud, Rehabilitación y Reinserción Social. Trabajamos para brindar nuevas oportunidades a las personas privadas de libertad y apoyar su reinserción. La Fundación de Jóvenes aporta con acompañamiento y apoyo espiritual. Es importante continuar este apoyo después de recuperar la libertad. Unidos podemos ayudar a las personas a cambiar y construir un nuevo camino.

Hola, mi nombre es Ivana Sentellas, soy de la ciudad de Cochabamba. Viví un momento muy bonito y especial en esta capacitación, porque el Pastor nos enseñó a ver a las personas por la fe y no por su condición. Yo apoyaba en las visitas a las cárceles como ayudante, pero hoy nació en mi corazón el deseo de ser profesora. Esta capacitación cambió mi manera de pensar y me ayudó a creer que sí puedo, porque el Director y IYF me impulsan a seguir adelante.

Mi nombre es Miguel Conde Ucherinca, pertenezco a la Iglesia Ministerio Poder del Evangelio Pueblo de Dios y actualmente, por la gracia de Dios, estamos dirigiendo dos congregaciones. Estas clases sobre el ministerio carcelario han sido de mucha bendición y edificación para nosotros. Creemos que todo líder debe capacitarse para avanzar y llevar el Evangelio con mayor preparación. Estamos seguros de que, con el tiempo, veremos buenos resultados. Agradezco por estas capacitaciones y que Dios los bendiga.
La capacitación dejó así una visión de esperanza y servicio, con el deseo de que, mediante la educación de la mentalidad y el evangelio, muchas vidas dentro de los centros penitenciarios de Bolivia puedan experimentar un verdadero cambio.


